Hola amigos

Bienvenidos a El Mundo de Mate. Transpórtate y conoce a través de mis historias personales, recomendaciones y fotografías, hermosos sitios que debes visitar al menos una vez en tu vida. Ven y atrévete a conocer mi imparable mundo.

Segundo intento en South Sister ¿habrá sido la vencida o será la tercera?

Segundo intento en South Sister ¿habrá sido la vencida o será la tercera?

¿La segunda tal vez es la vencida? ¿o será la tercera? Eso era lo que exactamente me preguntaba minutos antes de iniciar por “segunda vez” mi caminata en la hermosa montaña conocida como: South Sister.

El pasado sábado 28 de julio, un grupo de siete personas, incluyendo a mi esposo (que era el guía de la expedición) y mi persona, nos aventuramos a subir esta gran montaña de 6000 pies. Sin embargo, esta vez fue diferente, no solo por las personas con quien las subía, sino también, porque en esta oportunidad, la montaña no estaba vestida de la blanca nieve, solo de la arena que la caracteriza en la época de verano.

IMG_20180728_105756.jpg

 

Debo admitir que al principio me sentía mucho más tranquila que la estuviese subiendo en verano, ya que eso significaba que no tenía que lidiar con 3 o 4 capas de ropas para el frío como si fuera una cebolla, con los pesados zapatos para la nieve o los crampones. Sin embargo, después de pasar varias horas caminando a altas temperaturas y bajo los fuertes rayos de sol, es imposible no agotarte o deshidratarte.

Nuestra caminata comenzó a las 8 a.m de ese sábado. En esos momentos el día estaba fresco y el equipo estaba muy motivado. La primera etapa del recorrido (las primeras 4 horas) caminamos por un bosque lleno de muchos árboles que se convierten en tus mejores amigos para refrescarte y taparte del sol. Pero, al momento que llegas al lago que se encuentra un poco antes de la mitad del camino… todo cambia.

Cuando llegamos al lago, eran casi las 12 p.m y por eso, decidimos hacer una parada técnica para hidratarnos y comer un poco. Y la verdad fue una excelente idea para recuperar energías y continuar ¡el camino que nos esperaba lo requería!

37958601_10155590975035770_3537121648060661760_n.jpg

Después de comer y pasar el lago, llegó el momento de tomar nuestros bolsos y seguir con la travesía. En esta ocasión el camino se veía completamente despejado, sin nada de arboles altos, lo cual nos ayudaba a tener mejor visibilidad de la cima de la montaña, pero también, nos desprotegía completamente de los rayos del sol.

Debo admitir que la caminata fue sabrosa, pero agotadora. A pesar de que las elevaciones me parecían bastante familiar, tomando en cuenta que ya había ido una primera vez, el calor y el sol hacia que mi cuerpo se deshidratara y a cansara con facilidad. Sin embargo, el norte estaba bien claro y era …. lograr llegar a la cima.

Pasamos tres horas más caminando, atravesamos cientos de  grandes rocas sueltas,  elevaciones de hace 60 grados y nos cruzamos con muchas personas (sobre todo bajando). Pero, finalmente llegamos a la ante cumbre. No todo el equipo pudo lograrlo, algunos decidieron devolverse debido a que se sentían cansados, deshidratados o con dolores en las piernas. Pero como dice mi esposo “recuerda que la montaña siempre estará allí para ti, no hay apuro”

A la ante cumbre solo logramos llegar uno de los señores del equipo, mi esposo (el guía) y mi persona. Allí todo cambiaba. El clima ya no era caluroso, era más bien frío. Se sentía una brisa fuerte que casi era capaz de tumbarnos por el precipicio, y se apreciaba un paisaje espectacular, un circuito de montañas hermosas y tan diferentes … difícil de describir, y por eso, creo que no hay nada mejor que mostrárselo a través de esta foto

38072204_10155590975425770_1582067816415100928_n.jpg

 

Después de la ante cumbre, faltaba poco … muy poco la verdad, si lo comparemos con todo las 5 millas recorridas en elevación. Nos faltaba un poco menos de una milla (con mayor dificultad claramente) porque era la parte más empinada y resbaladiza, que aun tenía un poco de hielo que intentaba derretirse con el sol.

Cuando íbamos camino hacia la cumbre, mi cansancio era grande, pero mis ganas de continuar eran mayores. Sentía unas ganas de superarme a mí misma, en relación a mi primer intento y lograrlo, pero curiosamente algo pasó.

IMG_20180728_145853.jpg

 

El señor con el que estábamos, que era parte del grupo, empezó a resbalarse repetidamente, y sus zapatos no lo estaban ayudando, lo cual, no nos permitía avanzar con rapidez. Se acercaba las 3:30 p.m de ese sábado y después de varios minutos de motivación e intentos, por el bien del señor y del equipo, decidimos devolvernos.

Estaba allí, muy cerca de lograrlo, llegué a la ante cumbre, alcé la bandera de mi país natal y disfruté de la brisa fría y escurridiza. Sin embargo, en este segundo intento, por causas ajenas a mi voluntad, no llegué a la cima.

Pero estoy segura de una cosa. South Sister está allí, esperando que suba por tercera vez, y que esa, sea la vencida.

Leavenworth: Un rinconcito alemán en Washington

Leavenworth: Un rinconcito alemán en Washington

Corre, diviértete y mójate en el Bubble Run

Corre, diviértete y mójate en el Bubble Run